En este artículo se explica cómo puede utilizarse un dron de imagen térmica para detectar y proteger a los cervatillos durante la temporada de siega.
Un cervatillo es un corzo joven, que suele nacer en mayo o junio. Es la versión joven del corzo europeo, una pequeña especie de ciervo que habita en Europa, Asia y partes de Oriente Próximo. Los cervatillos nacen tras un periodo de gestación de entre seis y siete meses, son indefensos al nacer y están cubiertos de puntos blancos para camuflarse entre la hierba.
A los pocos días empiezan a andar y pastar, y al cabo de unas semanas son destetados gradualmente por su madre. Las crías son vulnerables a la depredación y otros peligros de su entorno, por eso son una especie protegida.
Las crías dependen principalmente de su madre para alimentarse y protegerse durante los primeros meses tras el nacimiento. Suelen permanecer cerca de su madre y son amamantados por ella hasta que son destetados a los 2-3 meses de edad. Las crías pasan mucho tiempo descansando, durmiendo y jugando cerca de su madre. Crecen rápidamente y pronto participan en el pastoreo de hierba y hojas.
La madre suele esconder a sus crías en la hierba alta, arbustos u otros escondites para protegerlas de los depredadores y otras amenazas. Los cervatillos tienen un camuflaje natural de puntos blancos en el pelaje, que les ayuda a confundirse con la vegetación y ser menos visibles para los depredadores. A medida que las crías crecen, pasan cada vez más tiempo solas y van ampliando poco a poco su territorio.
La temporada de siega es aproximadamente de principios de abril a junio. La temporada de siega puede ser una época peligrosa para los cervatillos, ya que son difíciles de ver entre la hierba alta y no huyen ante el peligro, sino que se mantienen quietos en un intento de no llamar la atención. Por eso es importante que los agricultores, cazadores y voluntarios inspeccionen el terreno en busca de cervatillos y otros animales salvajes antes de segar para evitar matarlos o herirlos accidentalmente.
Un método que puede utilizarse para buscar cervatillos es desplegar drones con cámaras de imagen térmica para detectar las firmas de calor de los animales. Así podrán ser trasladados antes de que empiece la siega.
Una cámara termográfica utiliza radiación infrarroja para generar imágenes térmicas del entorno. Esto permite a la cámara detectar fuentes de calor aunque no sean visibles a simple vista. Los terneros tienen una temperatura corporal ligeramente superior a la temperatura ambiente, lo que significa que son claramente visibles en las imágenes térmicas.
Para detectar cervatillos utilizando un dron con cámara termográfica, el dron vuela bajo sobre el terreno donde pueden estar los cervatillos. La cámara termográfica del dron detecta las fuentes de calor de la zona y envía las imágenes al operador en tierra. A partir de estas imágenes, el operador puede determinar la ubicación del cervatillo.
En general, el uso de un dron con cámara termográfica es una forma eficaz de detectar y proteger a los cervatillos durante la temporada de siega.